Rosalía, Rosalía, Rosalía… El nombre de la cantante catalana está en boca de todos, pero no es una casualidad. El éxito de esta joven artista, que gana Grammys y MTV Awards a pares, era predecible, casi «inevitable» si se pregunta a quienes la ayudaron a recorrer el camino hacia el altar de «artista total».

rosalia

Cuando aún no hace ni un año de la aparición de «El mal querer» (Sony Music) -disco que le puso en el atlas mundial con su híbrido de trap, reguetón, sonidos flamencos y pop-, el fenómeno Rosalía resulta tan ubicuo que son muchos los que se preguntan el porqué de este triunfo, súbito quizás, pero ni casual ni inesperado para los profesores que se cruzaron con ella y que coinciden al describirla: talento, tenacidad, esfuerzo y, sobre todo, espíritu curioso. No obstante, fue rechazada en 2008 en el programa Tú sí que vales, que entonces conducía Christian Gálvez en Telecinco. En aquella época cursaba cuarto de la ESO.

A punto ahora de cumplir los 26, Rosalía desbordaba maneras desde niña, una primera vocación espontánea para una joven nacida en un entorno alejado de lo flamenco, pero que dejó claro, cuando tuvo ya algo de juicio, cuáles eran sus querencias.

Los años de Sant Esteve Sesrovires

Para entenderlo bien se ha de buscar en el mapa, acudir a los vecinos de su Sant Esteve Sesrovires natal, que la vieron bailar y cantar y desenvolverse sobre el escenario de El Casino cuando sólo levantaba unos palmos del suelo, primeros «testigos» en darse cuenta de que aquello «no era normal».

Manoli Rodríguez, profesora suya desde los cinco años hasta la adolescencia en una pequeña academia de danza de esa localidad barcelonesa, recuerda que cuando se subía al escenario se crecía, «siempre con una gran sonrisa». «El flamenco no estaba en su vida ni en su entorno. A través de amigos fue escuchando flamenco, a Camarón… eso le hizo abrirse a ese mundo. Cuando lo descubrió tuvo claro su objetivo», añade.

Del flamenco de Los ángeles El mal querer

De su paso por la ESMUC surgió el germen de Los ángeles, primer disco de Rosalía, situado en los recovecos más flamencos de su cerebro y que fue recibido con asombro por la crítica y por la gerente del veterano Tablao de Carmen, Mimo Agüero, que la escuchó en un abarrotadísimo Paraninfo de la Universidad y que supo que tenía que cantar en su local.

«La idea es que hiciera 20 minutos y se pegó 45. No se oía una mosca. Se trajo a su guitarrista, David Lagos de Jerez. Fue mágico y el público mío, extranjero, alucinaba. Se decían: ¿Pero qué es esto? Fue muy bonito…», recuerda.

Aquella noche, cantó sentada, vestida «muy conservadora», para lo que hoy entenderíamos como estilo Rosalía, con «una camisa blanca de chorreras y una falda larga negra en la que no se le veía ni el tobillo», detalla Mimo, hija del guitarrista Juan Antonio Agüero, primer marido de Carmen Amaya.

«Fue todo muy fresco, pero a la vez solemne, porque cuando ella canta no hay nada, absolutamente nada más. Eso lo vi desde el primer minuto, y aquí pasó eso», relata sentada en el patio de butacas del tablao, al que Rosalía llevó a C. Tangana cuando eran pareja «porque le quería enseñar el sitio».

Precisamente, fue de la mano de C. Tangana como Rosalía llegó a la productora Canadá para participar en el videoclip que ambos realizaron de «Antes de morirme», dirigido por el colectivo Manson.

«Cuando vinieron a rodar, subí a verles, conocí a Pucho -otro de los nombres de C Tangana- y a Rosalía. Me pareció que era una tía con una energía maravillosa, tanto artísticamente como en lo personal», rememora Óscar Romagosa, productor ejecutivo de Canadá.

Rosalía, que entonces, en el 2016, estaba muy metida con el flamenco, quedó encantada con el clip y la forma de trabajar de Canadá y pensó en ellos para sus vídeos cuando sacó al mercado el heterodoxo «El mal querer», en concreto para los cortes «Malamente» y «Pienso en tu mirá».

«Con Rosalía lo que siempre digo es que es como el Elvis Presley español, nadie ha tenido más portadas que ella, ha tenido un éxito muy bestia y merecido», afirma Romagosa, que no duda en darle la enhorabuena por el reciente MTV Award que la cantante ganó por el clip de «Con Altura» (casi 819 millones de visualizaciones en youtube), salido de una productora ajena.

«Cuando ha rodado con Canadá resulta una persona fácil, pero es puñetera con lo que le importa, y si ve una cosa que no le convence te lo dice claramente (…) Tiene más conocimiento y más talento para hacer videoclips que otros artistas, un talento muy claro, y una mezcla extraña de cosas, un aura y una energía poderosas, una personalidad muy adictiva y todas esas cosas son las que demuestran que es una estrella», concluye Romagosa.

Fuente: el español.com